Un veranito para Europa

Europa recibió en las últimas semanas algunos signos tranquilizadores. Precisamente las economías de los países periféricos y mediterráneos más cuestionados en sus cifras fiscales y de actividad vieron un signo de alivio para sus importantes sectores de turismo en la depreciación que sufrió el euro, ayudado por la baja de los precios de la estadía en estos países debido a la baja actividad doméstica.

El turismo es una de las principales actividades económicas con un impacto positivo para el crecimiento económico y empleo en Europa periférica. Para toda Europa, la contribución del turismo en el PIB se estima en torno al 10% del PIB de la Unión Europea (UE) y ocupa aproximadamente 12% del total de puestos de trabajo.

La crisis económica y financiera ha tenido un efecto negativo en los últimos años en la demanda de servicios turísticos aunque las estimaciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT) afirmas que el ingreso de turistas internacionales a Europa debería aumentar de forma significativa en los próximos años.

Realizando un análisis de los países que conforman la Unión Europea en cuanto a la participación del turismo en relación al PIB y al porcentaje del total de empleo, vemos que el turismo en los países centrales que tienen economías más desarrollas influye menos. Sin embargo, en los países del sur de Europa con economías menos desarrolladas, la participación del turismo en el PIB y como generador de empleo es mucho más importante:

Como se puede apreciar en la figura anterior, la actividad en Grecia y España depende en gran medida del turismo.

En España, si bien se espera que su PIB caiga -0.7% este año, se está produciendo un repunte de la actividad turística en términos de afluencia, alentada por ofertas y descuentos que permiten al sector ser más competitivo. La inflación esperada se encuentra bajo control (en torno al 1.5%). En julio la tasa de desempleo cayó por cuarto mes consecutivo pero hay que tener en cuenta que el mayor descenso de la desocupación se registró en el sector servicios, lo que evidencia la estacionalidad de la contratación.

A continuación exponemos una radiografía del turismo en la economía española. La contribución de Viajes y Turismo en el PIB se estima en el 15,3% (EUR 160.9 Bn) para el corriente año. Como sector empleador, para España representa el 17,1% del empleo total, proyectándose a largo plazo (año 2020) un incremento hasta 16,7% del empleo total. Los ingresos por compras de los turistas extranjeros y productos de turismo se espera que generen el 16,6% de las exportaciones totales (EUR42.3bn) en 2010, una cifra que se elevaría a EUR 77.5bn en 2020:

A diferencia de España, el PBI de Grecia se contrajo 2,5 % en los primeros trimestres y el desempleo y la confianza de los consumidores son los más bajos en 10 años. A pesar de la contracción, la inflación de junio alcanzó una tasa de 5,2 %, cerca de un máximo de 13 años y más de tres veces el promedio de la Eurozona. Si bien se espera que los ingresos por turismo sean el 15.5% del PIB, la situación de constante tensión social aleja a los turistas, en tanto que la creciente inflación está haciendo perder ventajas competitivas con respecto a otros países ya que su tipo de cambio real de esta manera se aprecia.

En Grecia, la contribución del turismo en el PIB se estima en un porcentaje similar a España para este año, aunque se elevaría a 17,3% en 2020 (en España se reduciría). Las “exportaciones” a turistas (sus compras) representarían un porcentaje mucho más elevado este año: 26.2% vs. 16.6%.

En conclusión, mientras en EE.UU. el turismo sufrió el “superdólar” en el segundo trimestre del año, Europa se benefició. España recuperó así la competitividad en uno de los sectores más importantes de su economía. La pregunta que cabe hacerse es si el impulso del sector podrá mantenerse pasado el verano. En tanto Grecia no consigue que este sector arrastre su economía ya que los turistas se ven desalentados a ir por la conflictividad que esta viviendo el país. Además, la inflación esta erosionando el tipo de cambio real con lo cual se esta perdiendo una oportunidad para volver a la senda del crecimiento.

Después de la recuperación de las últimas semanas en la mayor paridad en el mercado de divisas, una suerte de “veranito”, creemos que se verá una segunda parte del año con un dólar más debilitado nuevamente por la debilidad de los indicadores macro norteamericanos y su inocultable desaceleración.

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